El cartílago articular y su funcionamiento

Dolores articulares y dolores de espalda

Una articulación forma la conexión móvil entre dos o más huesos.

En una articulación sana, el cartílago articular y el líquido sinovial aseguran que los extremos del hueso puedan articular suavemente entre sí, sin mucha fricción.

El cartílago articular es un tejido blanco y elástico que actúa como una capa amortiguadora y deslizante y además envuelve la parte de los huesos que están en contacto entre si.

El cartílago tiene una superficie lisa, se deforma con facilidad pero a la vez es muy resistente.

Por lo tanto, los movimientos del cuerpo humano serían muy difíciles si no tuviéramos cartílago, así que, es muy importante cuidar nuestros cartílagos articulares para que mantengan su elasticidad toda la vida y podamos ejercer un nivel de actividad alto, incluso a edades avanzadas.

En el caso de dolor articular, como ocurre en la artrosis, la capa de cartílago articular se hace más delgada y rugosa. Las superficies articulares ya no son lisas ni elásticas, y se acompañan de dolor e inflamación.

 

Causas del Desgaste Articular

El cuerpo humano con el tiempo va deteriorándose y las articulaciones no son la excepción, y tarde o temprano la pérdida de cartílago aparece y se manifiesta con dolor, pero no solo el tiempo es un factor para este tipo de desgaste, también lo es un peso corporal excesivo, unas extremidades inferiores desalineadas, la extirpación o rotura de un menisco, las roturas de los ligamentos, las fracturas articulares o la sobrecarga continua de una parte de la articulación aceleran esta enfermedad.

Sobrecargas y cargas incorrectas

El desgaste articular se produce cuando la articulación está sometida a cargas permanentes. También cuando se producen sobrecargas como sucede con personas que tienen sobrepeso, las personas que practican deportes de competición o en trabajadores con un esfuerzo repetido. La carga inapropiada, es decir, cuando aumenta la presión en una sola parte de la articulación, favorece el desgaste focal del cartílago. Esto es un fenómeno típico cuando hay una des-alineación de las extremidades, especialmente en los miembros inferiores; lo que se conoce como genu valgo (piernas en “X”) o genu varo (piernas en “O”).

La falta de ejercicio

Cuando no ejercitamos nuestro cuerpo también se desgastan las articulaciones ya que el movimiento estimula el metabolismo de los huesos y del cartílago, así como la formación de líquido sinovial. El líquido sinovial es un lubricante que también proporciona nutrientes al cartílago articular.

Enfermedades inflamatorias

Las enfermedades metabólicas, como la gota, depositan cristales en la articulación que aumentan la fricción y favorecen el daño del cartílago articular. La artritis reumatoide daña la articulación a través de la inflamación que puede llegar a destruir la articulación.

Genética

Hay familias que muestran una mayor frecuencia de pacientes artrósicos y también se ha visto que la artrosis no solo aparece en las articulaciones de carga. Se ha visto como la degeneración articular, tanto en la rodilla como en las articulaciones de los dedos de la mano, ocurren con más frecuencia en los miembros de una familia que en otras lo que ha llevado a estudiar genes que facilitan la aparición de la artrosis.